Escepticismo (y 2)
Fui pobre durante muchos años. "Pobre" de los que no le llega el sueldo a fin de mes, y tiene que pedir prestado para salir del paso. Afortunadamente, ya no lo soy.
De aquello me ha quedado una actitud muy austera frente al gasto. De aquello, y de mi "espiritualidad" de andar por casa, que hace que cada vez que gasto en la menor tontería me pregunte mil veces si realmente lo necesito. Hasta la línea de teléfono cancelé, hace unos meses, porque podía usar la conexión a internet del trabajo. Eso sí, ahorro que da gusto, y a mis hijos no les falta de nada.
Para mi trabajo es imprescindible el ordenador, y parte del trabajo lo hago en casa, así que hace años compré un portátil de segunda mano con el que trabajo por las tardes. El portátil es antediluviano, no se conecta a la red, windows 98, no admite nuevo software... varias veces lo he dado por muerto y milagrosamente lo he recuperado... y el portátil me obliga a almacenar todas mis cosas en una memoria usb, para cambiar archivos de un ordenador a otro. En mi línea anti-consumista tenía una desde hace unos años, siempre al límite de su escasa capacidad. Para mi cumpleaños, hace un mes, me regalaron una nueva, con mp3, y jubilé la vieja. Hoy la nueva me ha dejado tirado. Tiene un fantástico programa de recuperación ... que borra todos los archivos. Qué divertido.
Pierdo el trabajo de un mes. Pero lo más triste de todo era que todo ese trabajo era una mierda. No valía para nada. Mierda de verano.
Y yo viendo cómo crece el dinero en mi cuenta, y pensando que voy a enviar a estudiar a mis hijos a la universidad que ellos escojan...
Creo que soy patético.
Me voy a dar un chute de autoestima y de consumismo. Me voy a comprar un portátil. Uno que pueda sincronizar con otros ordenadores, que me pueda llevar al trabajo y conectarlo a la red allí, que me permita contestar al correo, trabajar por las tardes sin problemas, no andar dependiendo de copias de seguridad de juguetitos de treinta euros, conectarme a la red wifi cuando esté con mis hijos...
¿Me lo merezco? No. ¿Lo necesito? Supongo que tampoco, Cervantes escribía con pluma de ganso...
Pero sólo tengo una vida y, si yo no la pongo en valor, si nadie me va a decir que merezco la pena, si todo lo que recibo son exigencias de haz esto y dame lo otro (para qué si no están los hijos) ... si tuviera una pareja me diría "no seas tonto, cómprate el portátil y deja de andar por ahí como un pordiosero de la informática, cualquiera lo diría, con tu trabajo, siendo quién eres, cómo puedes ir así por la vida...". para eso sirven las parejas, no? Para que en momentos así te digan "tú lo vales". Pero claro, eso te lo tiene que decir otra persona.
Me voy a comprar un portátil pero eso no cambiará nada y seguiré siendo el mismo de ayer. Escéptico. Ahora, además, escéptico frente estos aparatitos tan monos y tan modernos que te joden un mes de trabajo y encima te hacen caer en la cuenta de que ese mes ha sido prescindible, que no valía nada. Y, cada vez más, escéptico conmigo mismo.
