Wednesday, November 29, 2006

Lecciones de una nueva ciencia

Acabo de leerme “La felicidad: lecciones de una nueva ciencia”, de Richard Layard, publicado en España en Taurus. Layard es un reputado economista británico, profesor de la London School of Economics, asesor del gobierno de su graciosa majestad y además miembro de la cámara de los lords. Un tipo poco sospechoso de ser crítico con el “establishment” y con la economía capitalista en que vivimos.

El libro es divertidísimo. Después de doscientas páginas de erudición académica (brillante) y toneladas de estudios, datos y cifras (como corresponde a un excelente economista), y que yo me miré por encima en poco más de media hora, el tipo llega a la conclusión de que en los últimos años el común de los occidentales es mucho más rico, pero no más feliz. ¡Nos ha jodido, Layard! Y, ¿qué nos falta? Según el aluvión de pruebas recopiladas por Layard (irrefutables) la fuente de la felicidad reside en una buena socialización, tener una buena relación de pareja, familia y amigos, un trabajo estable y medianamente gratificante, no tanto en lo económico como en lo emocional (reconocimiento, condiciones de trabajo, etc.) y en saber combinar esa estabilidad emocional, social y económica con una vida interior donde rijan los valores morales “de toda la vida”, aquello de “no hagas a los demás lo que no quieras para ti”, “vive y deja vivir”, “haz bien y no mires a quién”, etc. etc.

A mí me lo vas a contar, Layard. El sábado, que como con mi familia, voy a ser un rato feliz (me voy a echar unas risas) a tu costa. Y luego me voy a fumar un puro y me voy a echar una siesta de pijama y orinal, mira tú, sabiendo además que hay tantos estudios científicos que me avalan. Y la próxima vez que eche un polvo, me voy a arrear a mi amada con ganas. ¡Sin complejos, leñe! ¡Viva la ciencia económica!

Sin duda, el mérito del libro reside en demuestra “científicamente” lo que muchos sabíamos ya desde hace tiempo. Y, antes que nosotros, lo supieron nuestros padres, y nuestros abuelos. ¿Lecciones de una nueva ciencia? Lo que tú digas, Layard, pero aquí no hay nada nuevo, que Epicuro ya lo dejó escrito hace miles de años. Y ya entonces seguro que había gente que pensaba que era un estúpido por perder el tiempo escribiendo, en vez de estar practicando, aquello que los realmente sabios no necesitan que nadie les explique: que la felicidad reside en trabajar en algo que te guste o por lo menos que no te disguste, en tener una buena relación de pareja y de familia, en los amigos, en la buena comida, en el sexo guarrindongo con la persona que amas, en un buen libro, en un buen paseo, en una puesta de sol abrazando a tu pareja, en irte a la cama con la conciencia tranquila y con alguien a quien abrazar, y en levantarte al día siguiente feliz y contento porque te vas a ocupar ese día de las cosas que realmente importan y no de las tonterías de las que suele ocuparse tanta otra gente…

¿Y para este viaje hacían falta esas alforjas intelectuales y este aluvión de estudios económicos?

Eso sí, no esperes que te den el “nóbel” de economía por esto, Layard.

Los académicos, los intelectuales y los enconomistas en particular tienen cuestiones más urgentes a las que dedicarse antes de a la felicidad de la gente.

11 Comments:

Blogger Roma said...

Completamente de acuerdo con lo que dices en este post. Parece mentira que haya que reforzarse con tanto título académico para decir lo elemental, porque eso es algo que "se siente" joer, que no es necesario que nadie te lo venga a decir.

9:48 AM  
Blogger GLAUKA said...

Pues sí caballero es así.
Pero ¿sabes qué pasa?
QUe llega un momento en esto de la famosa "evolución" que hay que decirle a la gente las cosas de toda la vida de forma que pueda entender: con talbas, estadísticas y demás rollos porqeu ya no entienden el lenguaje de toda la vida.
(Yo sí, yo aún con un buen abrazo me siento la reina del mundo ;))

12:37 PM  
Blogger La hormiguita said...

Entonces, lo doy por leído y... al ataque!!!
:)
Saludos

7:29 AM  
Blogger Fab said...

suena como que tuvo que escribir
un librote de esos para miedosamente justificar ante la mente occidental llena de meritos, logors, montañas escaldas que ahora se da cuenta que hay que ir hacia a dentro y no hacia afuera... jaja, buen post. saludos.
pura comicidad.

no se como pero llegue aquí.
estoy aquí.

5:08 PM  
Blogger Fab said...

y otra cosa, si fluyes
y lo pemrites, todos los caminos legan a donde mismo.

oala!

5:09 PM  
Blogger Cerillo said...

Si, resultan sorprendentes todos estos eruditos estudios que demuestran tras serios y carísimos estudios cosas elementales que todo el mundo sabe: que los ricos viven más años, que un optimista es más feliz, que reír cura etc. Un día de estos un monumental estudio descubrirá que el sentido común es el menos común de los sentidos y ellos muy contentos perderán en este mismo momento la razón.

3:22 PM  
Blogger princesa del vértigo said...

..."que la felicidad reside en trabajar en algo que te guste o por lo menos que no te disguste, en tener una buena relación de pareja y de familia, en los amigos, en la buena comida, en el sexo guarrindongo con la persona que amas, en un buen libro, en un buen paseo, en una puesta de sol abrazando a tu pareja, en irte a la cama con la conciencia tranquila y con alguien a quien abrazar, y en levantarte al día siguiente feliz y contento porque te vas a ocupar ese día de las cosas que realmente importan y no de las tonterías de las que suele ocuparse tanta otra gente…"

Yo quiero, yo quiero estar un ratito laaaargo en ese mundo feliz tuyo....anda, anda...es un caprichito (y si te pones tonto te lo ordeno, tú verás)

Besos de una Princesa casi feliz

10:23 AM  
Blogger Princesa del Guisante said...

Al final nos pasamos la vida pidiendo que nos traigan la camisa del hombre feliz, no recordamos los cuentos de cuando éramos pequeños y llegamos a las mismas conclusiones con mucho más trabajo. Pero está bien no dar nada por sentado y recorrer nosotros el camino.

2:37 AM  
Anonymous ana said...

Es que ahora sin sesudos estudios y costosísimas estadísticas no nos creemos nada...
Habrá que seguir por tanto dedicándonos a lo fundamental y a darnos todos los caprichos cotidianos posibles (y me refiero a caprichos primarios, nada de diamantes. La siesta es el ejemplo perfecto, y el cafelito a media tarde con un buen amigo, otro).
Beso.

7:06 AM  
Anonymous SantiNoBrain said...

Me recuerda un estudio que solicitó una empresa en la que trabajé.
Después de varias semanas de "tocarnos los cojones" y marearnos presentaron un tocho de trescientas páginas con unas conclusiones de perogrullo que ya habíamos propuesto nosotros.
Pero, claro,como a ellos les habían pagado un pastón les hicieron caso...

7:08 AM  
Anonymous ronald said...

hola todos
lei sus comentarios
alguien tendra el libro digital de richar layard "Lecciones de una nueva ciencia"
porfavor si alguien tuviera el digital y me lo pueda enviar a mi correo influencia77@hotmail.com se lo agradeceria mucho
deberas que me dijeron que es un gran libro y me gustaria leerlo

1:08 PM  

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