Monday, October 30, 2006

Opinión y bobalización

Atención, les habla el señor bobalizador:

“Mi opinión vale tanto como la de cualquiera. En este país hay libertad de expresión, y lo que yo digo es tan válido como lo que diga cualquiera, cada uno tiene su opinión, por mucho que yo no haya estudiado no por eso mi opinión vale menos, yo conozco mis derechos, y mi opinión refleja mis intereses, ni más ni menos que la de otros, todo es relativo y opinable…”

La economía capitalista se caracteriza por la eliminación del concepto tradicional de valor. El valor de algo, dentro de una economía de mercado, no depende del coste de producción o su utilidad, sino de la ley de la oferta y la demanda, esto es, de lo que uno esté dispuesto a pagar por ello. Uno de los desarrollos más inesperados del capitalismo ha sido la extensión de este tipo de lógica de mercado a otros ámbitos, y especialmente sorprendente resulta la aplicación de los principios de la economía de mercado al ámbito del saber y de la opinión. En lo intelectual, la ley de la oferta y la demanda establece que cualquiera puede tener una opinión (oferta), y la calidad de la misma dependerá de la cantidad y calidad de respuestas que obtenga (demanda).

Los defensores de la economía de mercado aducirán que el mercado funciona. Lo cual es cierto: funciona, como mercado. Lo que ya no podrán aducir es que el mercado hace que los mejores productos sean los más vendidos, como bien sabemos todos, y sobran los ejemplos. Sin ir más lejos, la mayoría estamos ahora mismo usando un ordenador con “windows”, cuando desde siempre el “mac” ha sido mejor. Los consumidores en los mercados somos libres, cierto, pero no somos todos listos, ni quizás nos tomamos el tiempo necesario para considerar nuestras decisiones: el mercado funciona, pero el mercado es tonto e impredecible, como sabe cualquier economista o corredor de bolsa, porque los consumidores son en su mayoría tontos e impredecibles, como bien saben los especialistas en “marketing” y los publicistas.

Y, aún así, todavía hay gente que piensa que, como “tiene derecho” a opinar, al igual que “tiene derecho” a gastar su dinero, su opinión vale lo mismo que las demás, y en última instancia vale si tiene una buena audiencia, al igual que un producto de consumo vale lo que un posible comprador esté dispuesto a pagar. Ley de mercado, oferta y demanda, aplicada ¡a la inteligencia, a la formación, a la cultura!

Mirusté, señor bobalizador:

Si usted paga cien por un producto que sólo vale diez, esto es perfectamente normal y aceptable dentro de la lógica de mercado, pero no por ello deja de ser usted un estúpido.

Y si usted dice una estupidez, y otros diez mil le aplauden, está usted, y ellos, en su perfecto derecho, pero no por ello dejará de ser una estupidez lo que usted ha dicho. Ni porque millones y millones de personas vean boberías por la televisión dejarán de ser boberías, y nunca tendrán el mismo valor que esos otros programas que ven una selecta minoría.

Que ya lo dejó escrito Machado: “Todo necio confunde valor y precio”.

Opinar es gratis. Todas las opiniones tienen el mismo precio: cero. Pero el valor de las opiniones, por mucho que todas tengan el mismo precio, no es el mismo. Sin embargo, a medida que la bobalización avanza, valor y precio se equiparan cada vez más frecuentemente.

Y su opinión, señor bobalizador, no vale tanto como la de cualquiera, porque no todas las opiniones valen lo mismo: algunas son más válidas que otras. Aunque tengan todas, en esta sociedad "democrática" y de libertades, el mismo precio.

El consumidor inteligente, en la economía de mercado, medita mucho cada movimiento de su dinero. Y la persona inteligente medita mucho lo que dice antes de hablar, escucha más que habla, aprende de los que saben más… lo contrario, la confusión entre la libertad de palabra y el valor de lo que se dice, la relativización de todo valor, la aplicación de la ley de la oferta y la demanda a ultranza a la que nos ha llevado la locura de la economía capitalista en que vivimos, sólo puede llevar a una consecuencia: la bobalización.

4 Comments:

Blogger La hormiguita said...

Muy cierto; al final, todos tontos y ya se empieza a notar.
Abrazos

2:35 AM  
Blogger Roma said...

Hummmm... me suena.

10:05 AM  
Blogger GLAUKA said...

Estás tú muy "a saco" con el temita de la bobalización ... ¿te han pisado recientemente un callo o qué?

Un besote.

7:05 AM  
Blogger Cerillo said...

Tú lo sabes y lo comentas, este es el camino.

1:11 AM  

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