Sunday, October 08, 2006

Madrugada de domingo

Todos tenemos un momento del día, y para mí ese momento es el amanecer. Es el momento del día en el que estoy más lúcido, y siempre lo aprovecho para trabajar y para leer.

Por contra, si ese momento se adelanta indebidamente y me despierto a las cinco, como hoy, y estoy demasiado soñoliento y demasiado vago como para levantarme y ponerme a leer en esta fría mañana de otoño, y me quedo en la cama dando vueltas, mi mejor momento del día se puede convertir en el peor. Vuelve todo mi pasado, los por qués y los por qué no, los futuros que ya no son posibles, los para qués y para qué no.

Y si, además, lo que me despierta a las cinco de la mañana son los vecinos follando, la lagrimilla es inevitable.

Qué rara es la vida. Yo nunca pensé que mi vida sería así. Yo estaba hecho para ser el vecino de otro: casado toda la vida, con una buena persona, en una relación cada vez más profunda e íntima y follando de madrugada. Bueno, ya hace años que superé la fase de las lamentaciones y afortunadamente ya me he acostumbrado a la vida que llevo y me he hecho a la idea de que esa relación profunda no aparecerá en el futuro, en el mejor de los casos iré saltando de frustración en frustración, en el peor tendré muchos despertares como éste, pero…

... en estas madrugadas, echo de menos muchas cosas. No el sexo exactamente, eso siempre se puede conseguir. Echo de menos el cariño de antes, los besos, echo mucho de menos los besos, las caricias, las complicidades, la generosidad, los besos, las caricias, el abrazo de después, la conversación, los besos, las caricias, quedarse dormido…

No me queda otra que levantarme de la cama, coger el ordenador y ponerme a escribir, a ver si se me pasan las nostalgias y puedo salvar el domingo.

Pero qué polvo han echado, joder. Y cómo me ha dolido cada gemido. Qué suerte tienen, empezar el domingo así.

Qué rara es la vida.

13 Comments:

Blogger Veletita said...

Vaaaaaale. Pero, ¿y que hay de abrir los ojos, calentito, bajo el edredón, y tener la cama para ti solo? ¿Y del misterio de no saber lo que te deparará el destino y quien te acompañará en ese despertar quizás el próximo domingo?
El que no se consuela es porque no quiere, ¿no? Pero yo tenía que intentar animarte...
MUACK!!!
PD. La venganza no suele reportarme ninguna satisfacción. Sólo el olvido.

3:03 AM  
Blogger La donna è mobile said...

Jajajaja, a lo mejor era otro vecino —o con algo de suerte, vecina—, en tu misma situación, viendo porno.

La noche del viernes al sábado estaba TAN cansada, que cuando hice la maleta de los peques y me preparé la cenita, tomé posesión del sofá y me quedé dormida. Tooooooooda la noche removiéndome y pensando: ay, vete a la cama, vete a la cama. Y no podía. No podía moverme. Así que también toooooooda la noche estuvieron las lamparitas de mesa encendidas y la televisión puesta. A eso de las siete, cuando ya recuperé consciencia suficiente como para determinar: hija, mira donde estás... cogí el mando a distancia y empecé a hacer zapping y ¡voilà! descubrí lo fácil que resulta comprar una película porno por cable. Apenas hay que darle, con sueño y el cuerpo molido, al botón equivocado. Y dije, vale, ya que estás aquí... (Y oye, el día que me de por ver porno matutino habitualmente, igual de estupendo.)

Si sirve de consuelo, después, vi el dvd de Madama Butterfly. Paliza de llorar. Y cuando acabó salí a la calle y encontré los vaqueros de mi vida. ¿Qué más pasó ayer? Hmmm... no sé. No me acuerdo. Pero todo esto pudo haber pasado al otro lado de tu pared, haciendo que pensaras en mí y mi pareja y nos adjudicaras un largo (eterno) polvo matutino-dominguero, acompañado de una sesión de ópera que sí, estaría llena de caricias, besos, caricias, besos, caricias...

Piénsalo. Y sal al rellano a tocar el timbre.

:-)

(Al margen de todo: te comprendo perfectamente.)

4:18 AM  
Blogger ana said...

Pues mira...mal de muchos, epidemia.
Yo escucho esa banda sonora TODITAS las malditas noches desde el 24 de junio en que llegaron mis nuevos vecinos.
He cambiado cien veces la hora de acostarme, pero sinceramente, creo que me esperan.
Jode mucho, para qué nos vamos a engañar. Pero también mola dormir en aspa, que no te ronquen, que no te empujen, hay cosas buenas...hay que centrarse en ellas.
A la fuerza ahorcan!!!
Un beso.

1:43 PM  
Anonymous Anonymous said...

Otra solución es dormir con tapones de cera en los oídos. Te acostumbras en una semana.

2:18 PM  
Blogger GLAUKA said...

No intentes engañarme. Lo que más echas de menos son las caricias, las sonrisas, el olor de una piel a tu lado.
Eso no hay qué lo sustituya. Pero nunca se sabe, puede volver a vivirse, Me niego a perder la esperanza.

2:20 PM  
Blogger Carlos - XY51 said...

Es lo mejor que pudiste hacer. Estupendo Blogg, volveré si no te importa.

1:12 AM  
Blogger mitsui said...

Uy... te digo lo que una amiga mía me dice siempre, cuando sle empieco a decir.. y si hubiera hecho esto... y si hubiera hecho lo otro... y me contesta siempre... y si .. y si... y si... y si.. mi abuelo fuera mi abuela no tendría colica. Piénsalo, no merece la pena "rayarse" por nada. Pasa esto, no sale alguna cosa... pos nada, a otra cosa mariposa!

3:05 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

Mitsui, acabo de caer en la cuenta de que nunca, jamás, había pensado en la picha de mi abuelo. En la de ninguno de los dos.

3:10 AM  
Blogger Igrein said...

Jajaja!!! Yo tampoco en la del mío!
Pero tiene razón. No vale la pena pensar como estarías si todo hubiera ido diferente. Todo va como va y no puedes hacer nada.
De todas formas yo siempre pienso que cuando uno pierde algo que quiere o le gusta mucho es por que tiene que venir algo mejor. SEGURO!!!
Un beso!

6:22 AM  
Blogger princesa del vértigo said...

y yo me pregunto, si todos estamos en situaciones parecidas y anhelamos besos, caricias, ese olor conocido a tu lado...por qué estamos solos? ¿por qué no quedamos y nos damos todos esos placeres que deseamos?

Ah y nada de resignarse, siempre hay algo ahí para todos...simplemente creo que nos ponemos muchas metas y estamos demasiado a la defensiva (algunos también me da que tienen mucha envidia ajena je,je)

Te envío unos cuantos besos, para que te vayas consolando

10:20 AM  
Blogger Cerillo said...

Es una sensación compleja la de sentir holgar mientras estas en la cama sólo. A lo práctico: Llamar al vecino, llorar un poco, por si cae algo. Segundo- Forrar la habitación con material insonoro para que no vuelva a suceder, el problema podría ser que con los pisos de ahora no cupiera la cama. Tercero.- Irse de paseo, o trabajar, o ponerse los cascos, o soñar una historia con este telón de fondo. Bien, nosotros agradecidos del fruto de tu insomnio y te doy un poco de cariño.

11:24 AM  
Blogger Roma said...

Me ha gustado mucho este post tuyo de madrugada. Es buenísimo.
A mí, personalmente (como dice la Elvira Lindo), no me ha pasado nunca oir a los vecinos estallando en la habitación de al lado, ni en la de arriba ni en la abajo ni en la de enfrente, dios mío, lo que me habré perdido... jajaaa (y que conste que no es por lo que te estás imaginando, apuesto algo)

4:22 AM  
Blogger Princesa del Guisante said...

Cuando leí este texto el otro día en bloglines, pensé: "que egoístas somos cuando somos felices" Pensando sobre todo que una deja de tener cuidado con los ruidos cuando deja de compartir casa con su familia. Y en los vecinos sólo se piensa cuando molestan, claro. Pero después me he dado cuenta de que he empleado felices a la ligera, y que además es necesario cierto grado de inconsciencia en las repercusiones que nuestros actos (jadeos incluidos) tienen en el prójimo más lejano, porque sería un sinvivir lo contrario.

7:52 AM  

Post a Comment

<< Home