Tuesday, October 10, 2006

Aprendiendo a perdonar

Me ha llegado que una persona a la que aprecio mucho, que quiero de verdad, sin intereses de por medio, con la que he sido generoso en contra de mi propio provecho, ha hecho un comentario muy cruel sobre mí a mis espaldas. Muy cruel y muy gratuito.

Duele, duele muchísimo, joder. Me ha dejado hundido. Hundido y enrabietado. Estoy alternando entre el deseo de meterme en casa y no volver a salir nunca más y el de coger el teléfono y cantarle las cuarenta. Devolverle el golpe. ¡Joder, qué mundo más asqueroso!

Pero, por otro lado, ¿de qué serviría? El odio sólo genera odio. No voy a arreglar nada así, más bien al contrario, no haré sino extender el odio. Ni me haré ningún bien a mí mismo: seguiré odiando.

Estoy haciendo esfuerzos por perdonar. Y lo estoy haciendo de esta manera:

En primer lugar admitiendo que, si me ha dolido, es porque la crítica era en parte cierta. El que se pica ajos come, y el que se cabrea peca de orgullo. Vanitas vanitatis.

En segundo lugar, reconociéndome a mí mismo que yo no soy perfecto y que lo mismo que me ha hecho esta persona lo he podido hacer yo alguna vez. Soy demasiado radical, demasiado extremista en todo. Y también en mi trato con la gente. Creo en el bien y en el mal y, consecuentemente, divido a la gente entre buenos y malos. Y debería entender que hay buena gente, muy buena gente que alguna vez se pueden dejar llevar y pueden tener un mal día. A mí también me pasa, se me puede calentar la boca, o me descuido, o me levanto con el pie cambiado. Claro, es cierto que soy exigente conmigo mismo, que cuando me pillo en un renuncio me “castigo”, y tiendo a querer hacer lo mismo con los demás. Pero eso no es justo. Además, tengo que aprender a no etiquetar a la gente de una manera tan drástica. Sé muy bien que en el pasado he cometido algún error de bulto por no saber distinguir entre “un mal día” de alguien y el resto de su personalidad, y yo también he hecho daño colgando etiquetas, como la que me han colgado a mí.

Y además, ¿quién soy yo para juzgar? Sí, hasta cierto punto es inevitable, uno tiene que elegir quién le acompaña en la vida y quién no. Pero una cosa es elegir y otra muy distinta condenar y castigar. Y además, si he de elegir, tengo que tener en mente el punto anterior: valorar no sólo el “fallo” cometido, sino todos los buenos momentos y las cosas que me ha dado esta persona. A la que, insisto, admiro y quiero fraternalmente. Sí, por eso ha dolido tanto. Pero por eso mismo tengo que entender que esta persona no merece mi odio sino todo lo contrario.

Por último, tengo que repetirme mucho eso de que el odio genera odio. Pero en cualquiera de las dos direcciones. Porque si esta persona me ha dado esa puñalada por la espalda, si ha sentido ese odio cruel contra mí, no puede haber sido gratuito (es lo que más me duele, que pienso que ha sido absolutamente inmerecido). Tiene que ser porque yo he hecho algo que lo ha provocado, y no me he dado cuenta. Vamos, que yo no debo de tener el “corazón tan blanco” como quiero pensar. Supongo que lo que debería hacer es hablar con esta persona, preguntarle qué le he hecho y pedirle perdón, porque desde luego sea lo que sea no lo he hecho con intención, me tendré que repetir mil veces que yo también a veces tengo un mal día … pero no lo puedo hacer, porque no quiero ni puedo permitir que se entere de cómo me ha llegado a mí la historia.

En fin… aquí me desahogo. Hay que ver cómo consuela esto de coger el portátil y ponerse a escribir. La próxima vez que nos veamos o hablemos intentaré ser extraordinariamente amable y cariñoso, ya que no puedo abordar el asunto de frente espero que eso sirva como una petición de perdón implícita y se le borre cualquier cosa que haya podido hacerle.

Cuánto me cuesta perdonar. Cuánta vanidad, cuánta vanidad.

23 Comments:

Blogger Igrein said...

He vivido esto mismo... y hace muy poco (exactamente el jueves pasado). Lo que hice fue invitar a la pareja en cuestión a cenar a mi casa. Siendo muy amable y cordial les comenté lo que había llegado a mis oídos, diciéndoles que no se molestaran pero que no podía decirles la persona que me lo había comentado, pues es amigo de los tres, y no quería ponerle en ningún compromiso. Eso es lo que hice. Lo que quería haber hecho en cuanto me enteré fue llamarlos y cagarme en su p... madre por falsos, pues ahí a mi si que no me pueden pillar, si he tenido algún problema ha sido por decir las cosas en la cara y me sentí ofendida y insultada. Pero con mi sonrisa y mi voz melosa les di una lección que no olvidarán.
Ánimo, aunque se como te sientes te aseguro que son 3 dias, luego lo ves todo mucho mejor.
Un beso!

1:09 AM  
Blogger princesa del vértigo said...

Por lo que leo, puede que seas vanidoso, algo intransigente en algunos momentos, pero lo que está claro es que eres muy inteligente.

Consejo por experiencias múltiples (si te sirve de algo): todo lo que sientes es muy normal, pero a veces hay que abrir un poquito más la mente, por el bien de uno mismo, no te creas; puro egoismo. Las cosas y mucho menos las personas no son ni blanco ni negro, incluso pueden llegar a ser las dos cosas. Como dices, si lo ha hecho será por algo, razonable o no. Si como dices es una persona con buen fondo, no lo habrá hecho para hacerte daño.
De todas formas pienso que sí que sería bueno que lo hablárais, no para echar nada en cara, si no como tú dices, ya desde el perdón. Si tiene algo que decirte por tu bien, es mejor que sea a ti directamente. Entre mis dos mejores amigas y yo hay verdadero amor, pero te puedo asegurar que también nos decimos cosas que nos pueden resultar a veces verdaderamente duras. Pero todo esto pasa precisamente porque existe ese amor.

3:06 AM  
Blogger Roma said...

Detrás, si me das tu dire te mando por correo una cosa para ese amigo o amiga que te hizo llegar lo que dijo el otro o la otra de ti. ;-)

4:25 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

la "dire" está en la ficha del "blog": detrasdelreflejo@hotmail.com

5:47 AM  
Anonymous Lara Jones said...

Odio es un sentimiento que no concibo, pero sí comprendo el dolor que provoca alguien a quien le has dado todo y que, de repente, se vuelve contra ti. A mí me deja anulada. No comprendo. Es superior a mí.

Puedo perdonar, claro. Soy la número uno a la hora de ponerme en el pellejo del otro y comprender los motivos de sus actos. Pero nunca más confío al 100% en esa persona. No me atrevo a exponerme de nuevo, porque nada te duele más que el ataque de alguien a quien quieres. Simplemente, no le doy esa oportunidad.

Me parece interesante tu propósito de no juzgar precipitadamente a las personas. Te he escrito algo sobre eso en mi blog.

Saludos desde la otra punta de la blogosfera.

6:57 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

lara jones (qué rima más peligrosa tiene tu apellido), como no me digas dónde está tu "blog", no te voy a poder leer...

10:30 AM  
Blogger Veletita said...

Todo el mundo se merece el beneficio de la duda, pero más que nadie, aquellos que queremos... En mi humilde opinión, ambos os merecéis que él/ella te de una explicación... ¿Sabes la de veces que se sacan las cosas de contexto o se malinterpretan? No quiero ni contarte la de ocasiones en las que he estado a punto de cambiar mi percepción de alguién, y por lo tanto, mi relación con ese alguien, por un malentendido perfectamente justificable...

11:40 AM  
Blogger Roma said...

Bueeeeno... y la ficha del blog, dónde dices que está??? jajaaaa
Bueno, bueno, buenooooo, ya te he mandado el archivo, la estética es horrible, la del archivo de marras, pero qué me dices de los tres filtros? eh? pues eso... tranquilidad, mucha tranquilidad.

12:28 PM  
Blogger churra said...

Saber perdonar no es tan facil. Cuando se abre una herida esta ciatriza incluso se hace casi inisible su huela pero solo "casi", la pequeñisima cicatriz esta ahi, como un mal recuerdo. Olvidar del todo la herida es dificil , mucho.

Besos

1:34 PM  
Blogger Cerillo said...

Si te he de ser franco y en plan novela policíaca yo creo que el turbio es quien te contó el desliz. Los colectivos humanos chismorrean, los unos contra los otros. Cada cual es como es, yo creo que el amigo debe se discreto pero también debe mantenerse callado de las habladurías cuando escuecen. Muy bien lo dijiste, todos tenemos días malos y también los chismes sacados del contexto donde se dijeron tergiversan muchas veces la realidad. A veces la frase despectiva es la continuación de un tópico o de un pensamiento que sale hablado casi sin querer. ¿Quien esta de acuerdo en todo lo que hacen y como son los amigos? Se puede y se debería querer también por los defectos y al fin estas disputas son simplemente la vida.
En cuanto a los porcentajes de lara jons yo al 100% no me fío ni de mi mismo,

1:45 PM  
Anonymous Lara Jones said...

Detrás, no te puse mi blog porque me cansa tener que escribirlo (copiar y pegar) cada vez que entro en este barrio (blogger). Pensé que lo tendrías aún en el histórico de tu navegador. Gracias por buscarme.

Sobre la rima (bromita de lo más facilona y vulgar... donde las dan las toman, jajajaja... como ves, perdono, pero no olvido...), te aclaro que se lee "Youns"... Soy arqueóloga. De ahí viene... Lara (Croft) + (Indiana) Jones. Capicci?

Sobre el porcentaje (con permisooo, por alusiones, voy a comentarle algo a Cerillo), la verdad es que hay personas en las que confío más que en mí misma. Lo del 100% era una exageración típica de la expresividad andaluza, pero vamos, que podemos dejarlo en un 99%. ;oP

5:43 PM  
Anonymous Elvira said...

Sólo se que le rencor nos pesa, que si lo dejamos crecer en nuestro corazón, nos puede envenenar el alma.

Algo se de lo que hablas, sólo algo.

7:19 PM  
Blogger ana said...

Lo cierto es que hay algunos bienintencionados amigos que pretenden que lo sepamos TODO y bien podrían meterse la lengua en algún lugar tan agrio como sus intenciones.
Verás...el informador no me gusta. Lo que has sabido tampoco...pero en este caso, el "chivato" tiene la culpa, y lo jodido es perdonar al chivato.
Vete a saber cuánto de verdad y cuánto de fabulación hay en lo que te han dicho...
A mí no me cuesta perdonar. Pero olvidar me es imposible, con lo cual creo que el perdón se me queda algo cojo...
En fin...ánimo, Reflejis, hermoso...de esto hay siempre, nada nuevo bajo el sol, verdad??
Un beso.

4:54 AM  
Blogger princesa del vértigo said...

oye, de verdad que no quieres que te enlace? es que me resulta más cómodo teneros ahí a todos los elegidos juntitos, al alcance de mi látigo

5:08 AM  
Blogger libertad said...

...La vida, en su azar, es un eterno perdón. Piénsalo.
Besos
De otra que se despierta el domingo por la mañana echando de menos lo mismo que tú.

9:10 AM  
Blogger Joaquín said...

Me siento muy identificado con lo que aquí se cuenta. Esta tarde he estado hablando de las cerdadas que se cometen en los ambientes laborales, y hemos llegado a la conclusión de que procede de la mala educación, que no tiene nada que ver ni con las buenas maneras, ni con haber hecho estudios superiores. La educación, ser educado, consiste en respetar al prójimo hasta el extremo de ser capaz de perdonar sus faltas ("tratar a los demás como te gustaría que te trataran a tí").

12:59 PM  
Blogger Sònia... no tan fiera... said...

Mmmm.. yo también he pasado por cosas parecidas... sabes lo que creo que duele más??? Que sea un amigo quien te lo haga, porque si es amigo no tendría por qué decirlo por detrás, sino a la cara... que duele??? Por supuesto, pero al menos no sería un dolor doble y no te dejaría horas y días dandole vueltas y más vueltas!

Besos!

2:20 PM  
Blogger GLAUKA said...

Los malos días juegan malas pasadas.
Pero hay que tener la capaciad, y no es tarea fácil, de saber cuándo se trata de un mal día y cuando de otra cosa ... y digo que no es tarea fácil porque el afecto nos enturbia la vista en esas distinciones.
Besos y ánimo.

4:07 PM  
Anonymous Gatopardo said...

Y, encima, es que resulta que no ha dicho eso...
Que lo que te han contado ha sido una interpretación libre...
Aupa, maño, echame una sonrisica, anda.
(Y no te hagas autorretratos que te sacas muy feo)

3:30 PM  
Blogger Princesa del Guisante said...

Yo no creo que si algo duele sea porque tenga parte de verdad, a veces las cosas duelen aunque sean evidentemente mentira, pienso yo. O a mí me duelen.
Ni tampoco estoy de acuerdo en que lo que hacemos sea siempre lo que genera una respuesta; a veces es lo que somos lo que la genera, y no porque objetivamente seamos algo negativo...
¿No estás poniendo demasiado el acento en ti, en tu actitud, en tus actos? Verte peor de lo que eres no mejora al otro, me parece.

7:47 AM  
Anonymous jorge.a said...

El perdon es un sentimiento sobre natural que llegaria a lo mas adentro del alma en caso de llegaras a perdonar en plenitud..va mas a alla de la logica humana, el verdadero perdon no lleva razonamiento, es una liberacion de toda la energia y los sentimientos negativos que llevas almacenado por alguna razon determinada, es una limpieza de todo lo que te detiene y lo que no deja que salga a flote lo mejor de tu ser...

Empieza perdonandote a ti mismo y liberandote de todo aquello que te frena y te hace vivir con temor , perdonate todo aquello que pudiste haber hecho y no hiciste,perdonate todas aquellas cosas que djiste que pudieron lastimar a seres queridos, en este mundo en que vivimos no hay persona capaz de vivir sin cometer errores, todos esos esos errores perdonalos y deja que pasen a ser una experiencia mas en este largo camino, algo que puedas mirar con ojos de sabiduria y no de inseguridad....simplemente liberate con el perdon divino.

11:58 PM  
Blogger Filosofo said...

es cierto lo que voz decis, pero a quien no le parte la cara que un hijo de la madre en el que depositas tu confianza te cague en la cara sin mas ni mas, lo cierto es que amigos no hay de los de verdad, solo hay de los que estan bien con uno mientras la novedad, pero despues te dan una patada que jode hasta los cojones, lastima que en este mundo de vanidad como se mencionaba no haya amigos verdaderos en los que se puedan confiar totalmente. por que el que ahora es tu amigo puede que mañana sea el causante de la pena mas profunda que puedas sentir en tu corta existencia. entonces me pregunto con quien carajos se puede contar si a veces hasta tu misma familia te da la espalda! ahora por que no lo va a hacer un extraño" es estupido de nuestra parte el pensar que de verdad exista alguien que de su vida por nosotros y no nos traicione jamas! si estoy equivocado no lo se, pero de las experiencias vividas y las heridas del alma es que hoy habla el corazon!

10:19 PM  
Anonymous virgilio lopez said...

que lindo me parte el alma me identifico con todo con todo lo que dice ay mui bonito lopez virgilio

10:32 AM  

Post a Comment

<< Home