Sunday, September 17, 2006

Revisión (I)

Aprovechando el paso del umbral de los cuarenta, creo que es conveniente pasar examen a esas pequeñas lecciones que uno aprendió de pequeño y que, casi sin querer y de manera inconsciente, van condicionando cada pequeña y gran decisión de la vida. Estás meditando cualquier decisión que tienes que tomar, atravesando cualquier circunstancia de la vida y, de repente y sin querer, ¡zas! te viene a la mente una voz del pasado que te recuerda una vieja lección que aprendiste. ¡Y cuánto cuesta librarse de esas cantinelas, qué dependencia emocional te crean! Cuarenta añitos, ya es hora de que me plantee que esas cosas que pienso automáticamente puede que ya no tengan la validez ni la utilidad que me enseñaron y que les plante cara. Empezaré hoy por las que, decididamente, han resultado ser falsas o ya no me sirven:

-“El trabajo dignifica y agrada a Dios”. Ésta era de un cura del colegio. Ya la contesté en otro “post”. El trabajo no dignifica: embrutece. Y, en cuanto a lo de que agrada a Dios, que me digan a mí donde dice en los evangelios que Jesús pegó un palo al agua en su vida. A Dios lo que le agrada es que seamos felices.

- “Aquí no aprueba ni Dios: Cristo, cuatro con cinco.” Esta gracia la repetía a menudo un profesor del instituto. No sabía a quién le estaba hablando (ni las vueltas que iba a dar la vida, para mí y para él…)

-“Cuando acabe usted de la faena, tire usted de la cadena”. Ésta es de mi padre. Bien, yo creo que, viviendo solo y en la situación de sequía en la que estamos, esta regla no es siempre aplicable. (Mi padre tenía un sentido del humor muy escatológico que yo he heredado. Cada vez que iba a ese sitio se iba meneando el culo y cantando un charlestón sobre un estreñido cuyo estribillo rezaba “yo quiero ver chi-cagooo”) (N.B.: lo acabo de buscar en la red, está registrado en un disco de 1931 en la Biblioteca Nacional. El disco tuvo que ser de mi abuelo, de los que perdió cuando perdió la guerra. Mataría por volver a escuchar ese charlestón … y a mi padre cantándola…).

- “Al final, la justicia siempre triunfa”. También de mi padre. Mentira. Triunfa el poder, triunfa el dinero, algunas veces la inteligencia, la vida también triunfa a veces. Finalmente, siempre triunfa la muerte.

- “Tanto leer no puede ser bueno”. Ésta es de mi madre. Tengo mis dudas, en parte creo que mi madre tenía razón, pero el hecho es que sigo leyendo, será por vicio, así que voy a ponerla en la lista de las falsas. Con mil dudas.

- “Ante la duda, la más tetuda”. Ésta la aprendí en el pueblo aragonés donde pasé lo mejor de mi infancia. Bien, es cierto que la mujer que más me ha estropeado la vida, mi ex, era más bien sin-tética, y también es cierto que algunas de las mejores mujeres que han pasado por mi vida tendrán en su vejez problemas de espalda. Pero vale, es cierto que lo de las tetas no deja de ser algo morboso, pero cuando las tienes en la mano, en la cama como fuera de ella, me doy cuenta de que lo único que tiene valor es la inteligencia y la bondad.

- Y, hablando del tema, “En asuntos de tetas, no te metas”. De adolescente, una novieta que tenía se pilló un rebote impresionante conmigo porque, estando metiéndole mano, se me ocurrió jugar a “matar marcianos” con su peras, una se la movía como se mueve el cursor por la pantalla y con el pezón de la otra disparaba. Ella estaba como una moto y me oye a mí que en vez de jadear como ella estoy imitando el sonido de los disparos. Qué poco sentido del humor. Bueno, quizás ella no jadeaba tanto, quizás se cabreó también por eso. En cualquier caso, insisto, qué poco sentido del humor. En asuntos de tetas, hay que meterse. Lúdicamente.

- “Aquí, el que no tiene padrinos no se bautiza. Hay que tener amigos”. Esto me lo dijeron en el trabajo en el que estoy. Falso. Es importante tener amigos y “padrinos” en la vida, pero más importante es no tener enemigos, porque los amigos pueden fallar, pero los enemigos no, siempre están ahí, esperándote…

Podría seguir un rato largo pero, para no alargar la lista demasiado y no aburrir, voy a terminar con la lección que sin duda he aprovechado menos en mi vida:

- “masturbarse es malo”. A mí ya no me decían aquello de que te quedabas calvo y subnormal, lo mío fue el catolicismo post-conciliar y tardo-franquista y me decían que era un acto de inmadurez, de egoísmo infantil, de insociabilidad… claro, que no daban ninguna alternativa. Señoras y señores, ladies and gentlemen, en ausencia de pareja, yo me la casco. Por una pura necesidad física, mental y emocional. Y no tengo ninguna vergüenza ni sentimiento de culpa. Lo que sería definitivamente malo para mi salud mental y física sería no hacerlo. Hasta el mismo Dalai Lama lo recomienda. No se puede llevar una vida normal con todo ese semen pujando por salir. O sea.

P.D.: en el próximo “post”, las lecciones que sí me han aprovechado.

11 Comments:

Blogger La donna è mobile said...

Inteligencia y bondad. Sí. Estamos de acuerdo en todo y recalco este punto especialmente. Pero hay una cosa que me chirría y que en ti hasta me disgusta leer.

Una, ¿eres consciente (supongo que sí y te la rechufla) de lo feo que está que digas que tu mujer te estropeó la vida? Ni aun siendo verdad, que no tengo que dudarlo, me gusta leer eso ahí. No es caballeroso y en lo sucesivo, elimínala de tu catálogo de citas cuando hables con otras mujeres. Pasa igual con los trabajos, quedas fatal si te presentas echando pestes de anteriores jefes. ¿Qué crees que piensan los futuros? Pues dirán: esto es lo que dirá de nosotros con los siguientes. Y no te cogerán.

Hay que hilar muy fino, :-)

Es casi de las únicas cosas que hay que callarse, por muy sincero que seas (por cierto, y con respecto al post anterior, a mí cuando alguien me viene alardeando de lo sincero que es, lo primero que hago es echarme a temblar).

Siempre a tus pieses.

10:46 AM  
Blogger Alicia 2.0 said...

Vaya la mayor parte de las cantinelas tiene connotaciones sexuales. Será por aquello de que el sexo mueve el mundo ¿o no era así?

:o)

11:49 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

qué fino se hila por aquí...

¡sólo pretendía ser divertido!

Venga, una sonrisa...

P.D.: y me da igual que sea feo. Me la sigue estropeando. No, no hablo de ella con otras mujeres ni lo estoy haciendo aquí y ahora "con otras mujeres". Ni me interesa que "me cojan para otros trabajos", la cuarentena me ha echo pasar esa página de mi vida también. Lo cuento porque necesito soltarlo :-)

12:33 PM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

La cuarentena te sienta fenomenal, hoy te leo especialmente divertido y ligero...Casi diría que nada acido...¡¡¡


Algunas de tus frases, son comunes a mi infancia....

En el epigrafe de las que si me resultan utiles, anoto esta...

nadie te jode más de lo que te dejas.

Un beso,
Hilda.

3:02 PM  
Blogger Princesa del Guisante said...

Bien, no se puede decir que tu novia de antaño fuese muy cruel, viendo la última lección que rebates; creo que si hubiera sido yo, a estas alturas no sabrías si es malo o bueno, aunque lo sospecharías porque seguro que conoces lo de «semen retentibus...»

3:13 PM  
Blogger La donna è mobile said...

Pues soltado lo has. Y que sepas que todo cuanto te digo es siempre, siempre, con una sonrisa en los labios.

:-)

(¿Ves?)

3:22 PM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

A ver, donna, si es que tienes razón en lo que me criticas. Y a mí no me gusta ni criticar a nadie, tampoco a mi ex, ni me gusta contar en el "blog" mis amarguras, porque pienso que hay que quedarse a vivir en ellas lo menos posible y que además no hago ningún bien a mis lectores amargando la vida con mis penas. Dicho esto... pues oye, tampoco voy a callarme si, en un comentario pasajero, cuento "mi" verdad. Sin querer ahondar en la amrgura, pero tampoco negándola (que es otra manera de ahondar en ella).
Pero sí, donna, te doy la razón en tu crítica.

2:16 AM  
Blogger GLAUKA said...

O sea, que estas "máximas" no te han servido de nada ... ¡joer niñio! La de las tetas es de las que debiera ir en el siguiete post, que es mu importante saber que cada cosa en su momento ... mira que como te de por los marcianitos aún ... ;)

4:01 AM  
Blogger mOe:) said...

...esa sabia reciedumbre de nuestro refranero popular :)

3:15 AM  
Blogger ana said...

Fuf! si me pongo a pensar en la sarta de majaderías grabadas a fuego en mi escociente, te monto un comentario de diez folios.

Lo bueno de estas majaderías es poder acabar riéndote un poco de ellas, claramente.

Y en asunto de tetas...chico, estoy de acuerdo. La cosa es reirse, pero intenta que ELLA se ría también...
Un beso.

9:32 AM  
Anonymous Gatopardo said...

Te regalo los dos míos, que son refranes judíos:
"Tomarse en serio es de mala educación"
"La situación es grave,irreparable, pero en absoluto seria."
Y ahora te voy a explicar por qué no hay que contar jamás que te fue mal con tu pareja, de la misma manera que no hay que avisar que esos niños de los anuncios no existen: para no alertar a los que se lanzan ciegos a casarse y tener hijos, por eso.
Y que la mayoría de las señoras y los caballeros son unos plomos insoportables en la vida cotidiana es cierto, seguro como que hay días y noches, pero es de buen gusto fingir que compartir la vida es una suerte: mentira podrida, de acuerdo, pero gracias a la hipocresía general no se ha acabado el mundo.
Saludos cordiales
PD
A mí sólo me han interesado los hombres que no se toman la vida como una novela rusa, pero son escasos y todos se casaron con otra.

4:47 AM  

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