Friday, September 29, 2006

Amores naturales

When Harry met Sally (Cuando Harry conoció a Sally) es una de las comedias románticas más populares de la historia del cine, y la escena del orgasmo fingido es una de las más imitadas en las noches de copas de todo el mundo. Pero la gente no la recuerda tanto por aquella tontería como por lo insólito y la originalidad de su trama dentro del género: el amor de Harry y Sally no era pasional, sino que iba asentándose poco a poco de una manera sosegada y lógica. Frente a los amores tormentosos y dificultosos del género romántico, el de Harry y Sally era un amor natural y tranquilo.

Muchas veces me he preguntado si, empeñándonos en encontrar ese amor pasional, nos estamos perdiendo algo más valioso por el camino.

Yo me he medio-enamorado de esa manera tranquila un par de veces. La primera vez fue de una compañera de trabajo. Sucedió sin querer. Un día te tomas un café, otro día otro, luego terminamos buscándonos todos los días para tomar café, yendo al despacho del uno, del otro, y hablando de todo. Te das cuenta de que lo mejor del día es el rato que pasas con ella. Y no pasamos de las conversaciones porque yo estaba casado, tenía hijos y ni se me pasaba por la imaginación engañar a mi ex. En realidad, no me di cuenta de lo que sentía por ella hasta que cambié de trabajo y supe cuánto la echaba de menos. Menos mal que cuando me separé yo ya vivía en otra ciudad y ella se había casado con otra persona, que si no…

La segunda vez ya estaba separado. Nos presentó un amigo común (lo típico de “mi mujer tiene una amiga que…”) y resultó que teníamos muchísimas cosas en común. Nos comprendíamos a la perfección, casi sin hablarnos. En nuestra primera cita, cenando con la otra parejita, ya nos dijimos eso de “parece que nos conozcamos de toda la vida.” Cuando llevábamos un mes de relación parecía que ya llevábamos veinte años casados. El sexo, lógicamente, era bueno, pero sin pasión. A los tres meses la dejé. Yo venía de una relación muy tormentosa, muy pasional y, no es que echara de menos a la otra persona (que me tenía muy dolido todavía) pero sí tenía dentro ese gusanillo de la pasión, esa ansia por el arrebato, por el frenesí, incluso por el padecimiento, esa lujuria que tiene el hacer el amor con dolor, con rabia, con furia… y pensaba que “el amor” era eso, y no la naturalidad con la que me encontraba a gusto con mi amiga. Me pareció que no estaba lo suficientemente enamorado de ella, que no estaba siendo honesto, se lo dije (qué mala es la honestidad en exceso) y la dejé. Con los años me arrepentí y me di cuenta de mi error pero ella, lógicamente, me mandó a hacer puñetas.

No me cabe duda de que las relaciones más pasionales de mi vida me han dado los mayores momentos de éxtasis, pero también me han dejado las mayores cicatrices. Y de las otras relaciones, puedo decir que, una vez que han pasado los años, son de las que mejor recuerdo guardo. Las pasionales estuvieron bien, pero nunca volvería a ellas. Una vez terminadas y superado el dolor, se agotan en sí mismas. Las otras... siempre volvería a ellas. Aunque no fueron tan intensas, siempre están ahí.

Afortunadamente, creo que será difícil que vuelva a enamorarme “pasionalmente” en lo que me queda de vida. La madurez te da estas cosas. Al fin y al cabo, el “enamoramiento”, esa idolatría de otra persona hasta el punto de considerar que su vida es más importante que la tuya es pecado de adolescencia, en el que se puede caer brevemente como locura de madurez, pero es una actitud que, si es persisente, revela falta de personalidad. Está bien dejarse llevar un ratito, o un par de días, o un par de semanas, pero el resto del tiempo mejor ser uno mismo.

El paso de los años no sólo tiene desventajas.

15 Comments:

Blogger La hormiguita said...

Estoy muy, muy de acuerdo con tu perspectiva. Y con la conclusión.
Saludos

1:28 AM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

Uff...lo mío, sera inmadurez...pero soy consciente de que sólo me interesan relaciones totalmente pasionales.

Y al mismo tiempo, tambien se que por la intensidad, te dejan más huella, y fracasan antes. Es imposible fundamentarlas.


Asi voy...

2:38 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

Pero, Viuda, ¿no te resulta cada vez más difícil, si no imposible, encontrarlas? Yo no puedo imaginarme ya que una mujer me pueda hacer "perder la cabeza". Creo que sería imposible, vaya. Desde luego, las que me la hicieron perder en el pasado ni de lejos, las tengo más que superadas. Es más, creo que fue más "culpa mía" que suya que yo perdiera la cabeza por ellas.

3:34 AM  
Anonymous Igrein said...

Te entiendo. Lo he vivido hasta extremos enfermizos. Y ahora, con los años, lo veo de otra manera. Adoro a quien es hoy mi marido, le quiero con locura, pero se que si un dia me deja (o yo a él por X motivos)la vida va a continuar. Sin más. No volveré a pensar jamás aquello de "prefiero morir".
Un beso.

6:24 AM  
Blogger ana said...

Tengo cicatrices de relaciones pasionales y tormentosas, y también tengo cicatrices de relaciones "serenas, civilizadas y no sé qué más". De estas últimas, menos, eso es verdad.
No creo que sea cuestión de las características de la relación.
Quizá los recuerdos amortiguan o potencian...

Y no creo que cumplir años tenga ninguna desventaja. Ninguna.´

Por mi parte, prefiero lo de morirme contigo si te matas, y matarme contigo si te mueres.
Creo que ya te lo he dicho alguna otra vez.
Debe ser la adolescencia esta, lo de engordar para morir, y tal.
Un beso.

12:18 PM  
Blogger Roma said...

No estoy yo de acuerdo contigo en esa conclusión que has sacado...Mira, sabes qué te digo? que sin pasión lo que hay es tranquilidad, sí, y aburrimiento. No te confíes tanto... enamorarse pasionalmente es tan hummmm cómo decirlo? es tan tan tan apasionante que a la mínima nos metemos de cabeza en ello, o sea, perdemos la cabeza, vale, pero con qué gusto, no me digas que no.
Y no es cuestión de falta de personalidad, es cuestión de que no somos de piedra y de que es precioso estar enamorado, a ver si no, a quién no le gusta? y con pasión, a ser posible, por favor.

2:00 PM  
Blogger Cerillo said...

No rinde discutirlo, ni los abueletes estan libres de una relación pasional. Los pasionales guardan un detonador que cuando se agita deflagra.
Saludos

1:41 AM  
Blogger La donna è mobile said...

Queridísimo,

con el tiempo, a ti, a mí y a cualquiera que se fije, lo único que te va a quedar claro es un par de cosas:

Una, que solo sabes sopesar una relación (sus características, sus consecuencias, sus efectos en ti) bien cuando se ha asentado, bien cuando ha terminado. Ni un minuto antes, como tú bien dices, por el propio atolondramiento (enamoradizo) o por el proceso de asentamiento (tranquilo).

Y dos, que circulando por la vía lo más probable es que no se te de la oportunidad de poder decidir qué tipo de relaciones quieres. Porque vendrán solas y serán como les dé la gana, pasionales o tranquilas. Que de todo habrá (que te lo digo yo).

Así que con esta perspectiva... la única decisión que nos deja la vida tomar es "no voy a salir de esta casa, por lo tanto no voy a conocer a nadie, con lo que ahora mando yo: no siento nada y estoy a salvo" (con muuuuchas comillas, XDDD). Todo lo que no sea eso, encerrarse bajo siete llaves, es jugársela, erosionarse, poner, dar, regalar y circular. Y que sea lo que Dios quiera.

:-)

ps: eso de que no vas a encontrar a otra mujer que te haga perder la cabeza, no me lo dices tú en la calle (ojjjjjj).

1:51 AM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

Madré cómo está el patio ...

3:36 AM  
Blogger Veletita said...

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7:40 AM  
Blogger Veletita said...

El eterno dilema... Tranquilidad o pasión... Yo no acabo de decidirme... Depende de hacia donde sople el viento...
Un beso

7:51 AM  
Blogger Alicia 2.0 said...

¿Quién a dicho que no se pueda perder la cabeza a diario?

2:49 PM  
Blogger GLAUKA said...

No sé ... necesito la pasión esa que te arrebata, pero creo que es posible que tenga lugar en una relacion que haya nacido lentamente, también, ya ves. Eso espero puesto que ejerzo el autocontrol divinamente ;).
También creo posible el asentamiento en una relación que haya nacido pasional, o haya tenido su pasión ... eso lo he vivido y es posible, sí. Y es bueno, porque sabes que es posible también la arrebatadora pasión de vez en cuando.

11:17 AM  
Blogger Lessien said...

Pues si...pero hay que tener cuidado con quien se arrebata y quien es el arrebatado (a), porque luego se llevan corazones entre las patas, y lo dejan a uno en puros escombros para vivir.

Lessien.

3:56 PM  
Anonymous Anonymous said...

yo pienso que no se debe ir a los extremos, que lo ideal sería una relacion en la que existan los dos elementos, la pasion y la tranquilidad o estabilidad como yo preferiria llamarle. Mas que nada estabilidad, pero tambien su toque de pasion para evitar que la relacion se vuelva aburrida y se mantenga la llama encendida.

11:33 PM  

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