Monday, August 28, 2006

Política rectal

Este fin de semana he estado leyendo un libro de memorias de C. S. Lewis. Lewis fue un reputado profesor de literatura en Oxford en la primera mitad del siglo XX. Recientemente se ha hecho conocido en España por una versión para el cine de sus famosos libros infantiles (la saga de “Narnia”). Algunos lo recordarán también porque un episodio de su vida se glosó en una película hace unos quince años, “Shadowlands”, protagonizada por Anthony Hopkins y Debra Winger.

Entre sus recuerdos infantiles, Lewis narra sus experiencias en los internados a los que los ricos ingleses enviaban a sus vástagos. Lewis pasó por ellos a principios del siglo XX. Entre los alumnos existía un rígido sistema clasista de castas, fundamentado sobre todo en la edad, pero también en el carisma de los alumnos (carácter dominante, habilidades deportivas, belleza física… y, sólo en última instancia, excelencia académica). Los alumnos dominantes estaban autorizados a esclavizar a los dominados, generalmente los más pequeños, que se veían obligados a realizar para ellos toda clase de tareas, como limpiar los zapatos, planchar la ropa, servir las comidas, etc. etc. También era normal que los alumnos dominantes sometieran a castigos físicos a los dominados si éstos incurrían en alguna falta en sus deberes como “esclavos”. Finalmente, Lewis narra, con la mayor naturalidad que uno pueda imaginar, como en los primeros días de residencia los “mayores” seleccionaban entre los niños nuevos, de apenas once años de edad, a los que serían sus “putos” . Éstos, además de ser sus sirvientes personales, serían sodomizados a placer, tanto por su “amo” como por cualquier otro “amo” al que fuera cedido, hasta que la adolescencia hiciera que sus rasgos se masculinizaran demasiado. Todo ello con el conocimiento de todos los alumnos del centro, la aquiescencia tácita de los padres, que generalmente habían sido en su tiempo alumnos del colegio, y el beneplácito del profesorado y de la dirección del colegio, que era de carácter religioso.

Claro que nadie, ni profesores, ni padres, ni alumnos, consideraban aquello como “prácticas homosexuales”. Aunque, ciertamente, se evitara hablar de ello fuera de los muros del colegio, como se evitaba hablar de tantas cosas en aquella época, pero ello no hacía que esas prácticas fueran menos conocidas y aceptadas. Pero no como homosexualidad. Se trataba de otra cosa: para el converso y ferviente cristiano Lewis el hecho mismo de la violación pederasta no era tan horrible en sí (aunque no lo confiesa, es fácil adivinar que él mismo fue también en alguna ocasión sodomizado) como la aceptación, incluso de buen grado, que poco a poco se establecía entre los alumnos, y la bajeza moral que ello conllevaba. Con el paso de los meses, ser sodomizado por un alumno dominante pasaba pronto de ser un castigo a ser algo “normal”, y si el alumno era un ídolo se consideraba ya un honor y un privilegio. Y estamos hablando de algo que se consideraba entonces un crimen, tanto o más que ahora, en el que la homosexualidad ya no está penalizada. Sin embargo, fuera de la lectura moral y cristiana que hace Lewis, se puede hacer una lectura política de la sodomía pederasta entre las clases dominantes británicas. No se trataba de que los dominantes del colegio se aliviaran: se trataba, sobre todo, de que el colegio, con el beneplácito de padres y profesores, impartiera a los alumnos una serie de lecciones muchísimo más importantes que cualquiera de las enseñanzas académicas que allí se impartían:

- Que es “normal” que la sociedad se divida en clases, que éstas tienen un origen más o menos “natural”, y que es el derecho de los “superiores” servirse de los inferiores, y la obligación de los “inferiores” someterse de buen grado y aspirar, en la medida de sus posibilidades, a convertirse en dominadores en el orden “natural”.

- Que las clases superiores están por encima de la ley y de la moral y que tienen el derecho de permitirse las más abominables costumbres y hábitos, incluso fuera de la ley, que sólo está hecha para los “inferiores”.

- Que estas prácticas de poder, que son las que sostienen la “jerarquía natural” de la sociedad, deben ser llevadas a cabo, si no secretamente, sí discretamente, para un mejor funcionamiento del sistema.

Y así salían de aquellos colegios los adolescentes británicos con el principio fundamental de funcionamiento del imperio británico, válida tanto en el país como en su relación con las colonias y los colonizados, perfectamente interiorizado.

Por el culo.

P.D.: falta una semana para que mi hijo se vaya al internado...

8 Comments:

Blogger La donna è mobile said...

Pues yo jamás enviaría a los míos a uno. No ya por lo que cuentas, que también, sino porque debo ser una de esas extrañas madres que todavía quiere comer con los suyos, verlos meterse en la cama y comérselos a besos por la noche, preguntarles la lección, estar pendientes de su evolución, saltar en cuanto realmente me necesiten, y así.

Me como la cabeza de ajos de pasar porque los mejores colegios sean los privados y en ese camino, los religiosos. Me como el ajo y van, si es lo mejor para su educación. Pero un internado me parece demasié pa mi body. Y si es demasié pa mi body, también para el de ellos.

(Diiicho lo cual...) El tuyo seguro que estará la mar de bien, ya verás. Seguro que habréis tomado las medidas necesarias para quedaros en casa en la mayor tranquilidad posible.

9:13 AM  
Blogger ana said...

Pues está bien alimentarse de estas lecturas justo una semana antes de enviar a tu hijo a un internado.
Yo estuve interna cuatro años y nadie me sodomizó, pero me dieron por culo TODOS Y CADA UNO DE LOS DÍAS que permanecí allí.
Pero yo soy muy mayor, seguro que la peli ha cambiado mucho.
Ánimo. Un beso.

11:32 AM  
Anonymous Anonymous said...

Casi siempre me “chirrian” tus socio-comentarios, pero este se lleva la palma.Es curioso que hables de “clases superiores”, de “prácticas de poder”, de una “naturalización de la desigualdad” a través de la “sodomización de la voluntad y la libertad”, conceptos del recibo mensual por esa educación clasista .

Chaval que te preocupa que sodomicen a tu hijo o que le adoctrinen en el más salvaje neoliberalismo. Ya, ya, en la escuela pública, sólo se facturan: futura mano de obra, torturadores psicópatas y fracasados/as sociales perpetuadores de los más viles pecados del proletariado…

Si Carlos Lerena levantara la cabeza….

Saludos de la Plataforma por una educación pública, gratuita y laica

Area

4:01 PM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

Madre mía... qué chorreo...

Bueno, no me gusta contar nada de mi vida privada, pero me siento obligado a contestar, ya que yo he sido quien ha comentado algo de mi hijo...

1.Mi hijo va a un instituto público.
2. Yo soy un defensor de la enseñanza pública, no tanto por principios ideológicos (que en parte sí) sino porque me parece, en conjunto, mejor que la privada. Pero si hubiera una privada mejor que la pública de mi hijo, me quitaría el pan de la boca para pagársela, y los principios me los metería por el culo.
3. El internado en el que va a estar mi hijo es público y laico. Y además prácticamente gratuito. Pagado por el estado francés, que hace mucho y hace bien por fomentar el conocimiento de su lengua y su cultura.
4. Sólo va a estar allí de lunes por la mañana a viernes por la tarde. Viernes, sábado, y domingo dormirá en casa, porque su padre irá cada viernes a buscarlo y madrugará cada lunes para llevarlo.
5.Él está deseando marcharse. No todas las madres son como tú, "donna".
6. No me preocupa que adoctrinen a mi hijo en nada porque es un chaval inteligente y bien formado, y está eligiendo sus propios caminos. Mi hijo, a su edad, ya no comparte mis ideas políticas ni religiosas, pero eso no me quita el sueño ni un segundo.
7.Soy partidario de la desigualdad. No soy clasista (sería imbécil, saldría perdiendo yo) pero sí soy elitista (por las mismas). Como la escuela francesa, paradigma de la laicidad y del republicanismo, y tremendamente elitista. Y soy elitista porque me parece que el chaval que decide irse un curso a Francia a aprender francés mientras sus compañeros se quedan viendo el "tomate" en la tele y jugando a la "play" se merece que la vida le premie. Y, sin falsa modestia, el padre que le anima y que se va a pegar cada viernes y cada lunes una palicilla de coche por él, también.

Ays, cómo os ponéis en cuanto se os toca la vena materno-social...

12:49 AM  
Blogger GLAUKA said...

JOOOO, y yo que sólo te iba a dar la palmadita en la espalda de "no pasa nada porque ú hijo vaya a dejarte solito por semana" que es lo que A TÍ TE TORTURA y no otra cosa ... uffff .....
¿Sabes qué te digo?
QUe voy a seguir por donde pensaba: que no te preocupes, que no a dejar de ser tu hijo por eso, que no va a olvidarse de su padre, que va siendo hora de que aprendas a soltarle ... que cuando necessites consueloya sabes dónde encontrarlo (y no, no es en el blog, que con tu particular manera de pedirlo no te entiende ni María santísima)

4:59 AM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

Bueno....hay para todos.
Yo soy partidaria de la privada, pero pq creo que el nivel educativo, es más alto que en la publica, y me da más garantias sobre el circulo en que va a estar mi hijo.

La vena materna, se nota...me pareceria siempre demasiado pequeño para ir a un internado, no por practicas abusivas, si no por el desarraigo.

Egoistamente, por los dos, por él y por mi...

5:58 PM  
Anonymous Gatopardo said...

He leído ya tres veces este artículo: es un prodigio como logras explicaro todo, sin aspavientos, sin énfasis, sin sobreactuar ni dramatizar, sin que sobre ni una letra, y estoy babeante de admiración: es lo que yo llamo un escrito magistral, desde el principio hasta el final, esa P.D.: falta una semana para que mi hijo se vaya al internado...
¡Es perfecto!

12:57 PM  
Anonymous Gatopardo said...

Perdón, no había leído los comentarios antes de escribir el mío.
Yo me he referido en todo momento a la calidad literaria, a la estructuración del artículo, y el modo de desarrollarlo. Repito: es perfecto.
Respecto a que tu hijo se vaya a estudiar interno o externo fuera de España. y en concreto en Francia, es únicamente inteligente, sensato y una hermosa aventura que deberían de vivir todas las personas; pero por falta de miras, vivirán su adolescencia, su juventud, y el resto de su vida, desde la escuela hasta el club de jubilados en diez kilómetros a la redonda, con escapadas a la playa en verano.
Felicidades por partida doble: por escribir esta obra maestra y por ser padre de un hijo que tendrá el privilegio de vivir a pleno pulmón.
Un abrazo

1:09 PM  

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