Tuesday, August 29, 2006

Escéptico

He recibido algunos comentarios en el "blog", y algunas contestaciones a comentarios míos en otros "blogs", en los que me califican de "ácido".

No, no creo que sea ácido o sarcástico, porque ello conllevaría un componente de dolor, de amargura, y también de ganas de hacer daño, que yo no tengo.

Creo que el adjetivo que mejor me definiría en estos meses es el de "escéptico". Escéptico con todo y, lo peor de todo, escéptico con todos.

Y es que no creo en casi nada ni en casi nadie. En casi nada, salvo en Dios. En casi nadie, salvo en mis hijos.

Leo en otros "blogs" que la gente se emociona por cosas que le suceden, que se entristece, que defienden pasionalmente algunas cosas en las que creen, que luchan, que se enamoran, se desenamoran, sufren el dolor del abandono, o de la traición… creen en grandes cosas, y creen también en pequeñas cosas pero, tanto los que escriben sobre el sentido de la vida como los que escriben sobre lo mala que es la televisión, creen en algo y viven por ello. Envidio a los que disfrutan viendo ganar a su partido político, envidio a los que se corren de gusto viendo a once gilipollas darle patadas a un balón, … no sé…son felices. Yo también soy feliz. Más o menos. Por lo menos no soy desgraciado. No, desgraciado no soy.

Pero soy incapaz de sentir nada de eso, ni por una gran causa ni por una pequeña causa, porque en este momento en el que me encuentro sería incapaz de enamorarme, de ninguna persona, menos todavía de una idea, de un pensamiento, de una causa … nada.

Nadie que no sean mis hijos hace que esta vida tenga sentido para mí.

Y no veo nada más allá después de mis hijos. Faltan pocos años para que se vayan de casa. ¿Qué haré entonces? ¿Esperar a que vengan mis nietos?

No se me malinterprete: no soy desgraciado, no tengo ningún dolor ni pena que curar, no estoy deprimido… no. Simplemente, mis creencias sólo alcanzan para dar sentido a una vida religiosa contemplativa y a esperar a que mis hijos me pidan la merienda y dinero para salir con sus amigos.

Y todo lo demás pasa a mi lado, y yo lo miro, indiferente, escéptico, preguntándome si me interesa, y no encontrando la respuesta a esa pregunta ....

4 Comments:

Anonymous Anonymous said...

"Pierde más quien pierde la pasión que quien se pierde por la pasión", decía creo que Kierkegaard.
Volverás a sentir todo eso que ahora dices que no sientes. Y te volverás a enamorar. Y volverás a creer, y olvidarás todo ese escepticismo.
Un beso

11:27 PM  
Blogger ana said...

Pues son etapas, como todo. Puede que sea indolencia, un poco de aburrimiento, una etapa plana, que se irá como vino, sin pena ni gloria.
O es que quieres que te tiremos unos tejines, a ver si respondes como debes??
Estás blandorrito, Reflejis, no te dejes.
Un beso con abracito, andaaaaa.

6:11 AM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

Detrás..conozco algo de ese acido, y me he sentido complice.

A mi tampoco me emociona el futbol, o la politica....pero me apasionan otras cosas. Por supuesto, que mi hijo....

Y a tí...me parece que tambien. La primera vezque entre a tu blog, lei un post con sabor a pomelo sobre las esperas en la puerta del colegio de tus hijos.

Y asi, he leido otros.
Y otros, en los que me pierdo, como muchos. Pero es parte de tu juego...cuando lo editas, sabes que para muchos es un laberinto.

Me parecio humano, acido y sereno.

Hay pasiones serenas.

No creo que sea mejor la pasión compulsión...

Te mando un beso.
Dos, por si estas cascarrabias conmigo.

1:30 PM  
Blogger Joaquín said...

Enhorabuena por tu visión del mundo, y por tu fe en Dios y en los hijos.

Saludos desde Sevilla

11:19 AM  

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