Wednesday, July 05, 2006

Personajes en busca de un autor (I): “la profunda”

Este personaje simboliza una de las fantasías eróticas más recurrentes entre los escritores y guionistas masculinos. Es la bella misteriosa: no habla y, sobre todo, sobre todo, no sonríe. Sólo mira con una mirada intensa y profunda. Parece marcada por un pasado traumático que nunca se llega a conocer, y se comporta como si viniera de otro planeta y todavía no se hubiera acostumbrado a vivir en éste, como si estuviera huyendo todo el tiempo de ese supuesto pasado traumático. Resulta un personaje tremendamente erótico porque, por un lado, despierta entre el género masculino la fantasía de poder convertirse en “salvadores de la damisela en apuros”, y su mirada intensa, junto con su tendencia a enseñar los pechos, denota una sexualidad volcánica. Por otro lado, su frialdad marmórea (la piel blanquecina que nunca ha visto el sol es un elemento de caracterización indispensable, a juego con una melena rubia platino o quizás en contraste con un pelo y unos ojos negro azabache), su delgadez, el rictus permanente de su boca, todo ello expresa una profunda aversión a tener relaciones sexuales, quizás una auto-represión por culpa de ese supuesto pasado traumático. Y esa mezcla de deseo en los ojos y aversión en la piel, ese juego de atracción y rechazo (qué otra cosa es el deseo sino atracción y rechazo a la vez) forma un cóctel pasional en los espectadores masculinos que a menudo obtiene respuestas violentas.

El cine francés cuenta con muchos buenos ejemplos de “profundas”. Catherine Deneuve, por ejemplo, que nunca ha actuado en su vida, le basta con mirar, callar y no sonreír. Su “interpretación” más famosa: siendo azotada en “Belle de Jour”, como corresponde en la erótica masculina a la “profunda”. Charlotte Rampling que, aunque no siendo francesa, ha hecho la mayor parte de su carrera en Francia. Su papel más recordado es el de “esclava” en “Portero de Noche”, como todas las “profundas” creadas por la imaginación masculina su origen es el abuso y su destino es ser abusada. Y la última en llegar: Juliette Binoche que, si bien sonríe en algunas películas, saltó a la fama por sus interpretaciones en las películas de Krzysztof Kieslowski (Tres colores: azul, rojo, etc.) donde siempre terminaba tirada en el suelo, llorando, humillada, destrozada…

En España ha habido también muchas “profundas”. “Profunda” lo fue Ana Belén en sus comienzos en su etapa adulta, y la “profunda” con más recorrido ha sido Victoria Vera. Como todas las “profundas”, ninguna de las dos sabe actuar. Con mirar mucho, hablar poco, no sonreir y enseñar teta a contraluz, les bastaba para hacerse pasar por "grandes actrices". La última en llegar y un ejemplar en estado puro de “profundidad” es la “actriz” y “cantante” Nadjwa Nimri: no actúa, no habla, no se mueve: sólo mira. Y, sobre todo, no sonríe. Y tampoco canta: declama en tono lánguido. Y misterioso.

¡Ay, las profundas y misteriosas!

6 Comments:

Blogger Detrásdelreflejo said...

Me comento a mí mismo para corregirme un error: "sonreír" lleva tilde.

4:24 AM  
Anonymous ana said...

Las profundas, pues, son además objeto pasivo...monas, lánguidas y todo eso...pero pasivas, pasivas, pasivas...
Pero si os quejáis de las pasivas!!
Luego hay quien dice que no hay quien entienda a las mujeres...
Sólo me gusta la Binoche, y como actriz tampoco.
El sexo con personajes atormentados por traumas oscuros debe de doler un huevo. Alegrías, por favor, a ser posible varias al día, de cualquier clase.
Un beso.

5:16 AM  
Blogger mitsui said...

ay ayyyy !!! Si quieres te mando la cancion :)

5:34 AM  
Blogger Princesa del Guisante said...

No hablan porque si lo hicieran se descubriría que son, como todos en el fondo, esfinges sin secreto adornadas sólo por los ojos y la imaginación del que mira, morenas o rubias de hitchcock. A mí los que me parecen interesantes son ellos, en busca del gesto desdeñoso, el pecho breve y la sensación de poder.

3:21 PM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

De lo que entienden los hombres por "profundas", sé que no sé nada...pero al leerte pensé que mi profunda española, sería Charo Lopez.

A Victoria Vera, la he visto siempre impostada, y exagerada, eternamente "Ninette y un señor de Murcia", más que profunda, la veo almidonada.

No encuentro un "hombre profundo" sacado de la tele o del cine...

4:29 PM  
Blogger Detrásdelreflejo said...

Contesto:
como parece que el tema trae cola, haré más capítulos de esta serie (en realidad es en lo que estoy trabajando ahora, así que me cuesta poco).
Yo no digo que a los hombres les gusten las "misterioras", éste sólo es uno de los arquetipos de la literatura universal, pero hay muchos otros personajes femeninos arquetípicos. Las "profundas" también abundan en los anuncios de perfume, Lulú c'est moi y demás.
Definitivamente sí, las "profundas" tienden a ser "pasivas" en el imaginario erótico patriarcal, y así las refleja la literatura y el cine ("pasivas" en el sentido que se le da a la palabra en la terminología al uso en el mundo de las relaciones "bdsm")De acuerdo también en que no hablan para que no se descubra que no tienen nada detrás. Y además las actrices que las interpretan suelen ser pésimas, y calladas lo disimulan. Y, efectivamente, los cazadores de "profundas" son otro arquetipo muy interesante, darán para otro "post" cuando toque. Y, en cuanto a Ninette, no he visto la obra de teatro ni la película, pero definitivamente es otro arquetipo de personaje femenino, "Afrodita", le dedicaré el próximo "post", supongo. Charo López ha tenido sus momentos de "profunda", pero las curvas de su físico la estropean. Las "intensas" tienden a ser un tanto andróginas y ninfáticas, y por eso las curvas y el paso de los años las jubilan de esos personajes. Por eso Charo López terminó su carrera con "los gozos y las sombras" y no ha tenido buenos papeles de madurez, como no los ha tenido ninguna de las actrices especializadas en hacer de "profundas" pasados los cuarenta y pocos.

1:37 AM  

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