Monday, July 03, 2006

Introspección

“Quien rehúye la introspección, quien evita conocer de sí mismo lo que prefiere no saber, terminará por adecuar su comportamiento a la defi­nición que otros hayan hecho de su personalidad. Si en el curso de una comida de empresa, por poner un ejemplo, o similar acto multitudinario, alguien es descrito ante sus compañeros como un romano mientras las copas en alto rubrican un brindis, po­demos estar seguros de que el aludido ajustará su conducta a la que cree propia de un romano, un ser sensual y vitalista, proclive a cometer todo tipo de excesos, jovial, casi despótico en la expresión y en las maneras, orlada ya de rizos la frente poten­ciada por una incipiente calva, todo en consonancia con la imagen ofrecida por las películas de romanos. Igual que cuando alguien, en el ámbito fami­liar, es proclamado idéntico a un antepasado, ré­plica, por ejemplo, del abuelo, con su mismo genio, lo que le llevará a conducirse como se supone que él se conducía, a parecerse incluso físicamente. O aún, como aquel que, al ser interrogado por el médico, se define a sí mismo sobre la marcha de una mane­ra determinada - fogoso, chuleta, sereno, extrema­damente nervioso - , definición que a la larga se ha de convertir en una verdadera sentencia.

También al comienzo de una relación amorosa cabe en lo posible que él o ella o los dos, en vez de servirse de la mutua aproximación para ahon­dar en el conocimiento de uno mismo a la vez que en el del otro, intenten revestirse de una aparien­cia que a su entender les enaltece y mejora y, asu­miendo un papel que no les corresponde - es el caso más frecuente -, harán lo posible por mantener la ficción conforme a un ejercicio de simula­ción a la larga condenado al fracaso.”


(Luis Goytisolo, “Liberación”. Madrid: Alfaguara, 1962. Págs. 61-62).

5 Comments:

Anonymous ana said...

Pues no puedo más que suscribirlo. A veces ese papel que no nos corresponde lo representamos sólo para cumplir las expectativas del otro...pero sí, claro, está condenado al fracaso.
Eso de ser uno mismo es muy difícil, pero realmente es lo único que da resultados satisfactorios...
Un beso

7:43 AM  
Blogger GLAUKA said...

De acuerdo sí. Nos adjudican papeles en el seno familiar, por ejem, y no se sabe muy bien cómo ni porqué, pero en cierta manera, de tanto fingir terminamos por ser así. Y no hay forma de quitarse de encima esos roles.
QUizás sea ese el "entorno" del que hablan los sicólogos como factor coadyuvante en la elaboración de nuestra particular forma de ser.
Besos.

1:48 AM  
Blogger Viuda de Tantamount said...

Ufff..tiene que ser terrible tener la necesidad de transformarte en lo que no eres sólo por seducir...

Nos hemos pasado lustros fingiendo, y ahora, creamos ofertas para captar nuevos mercados...

Me pido cuerda y sola.

3:17 AM  
Anonymous gina said...

nadie adjudica papeles a nadie, nosotros somos quienes tenemos el poder de decidir si aceptamos esos rotulos o no, cada uno es dueño de su propia vida. lo que los demas digan son meras opiniones lo importante es lo que pensamos de nosotros mismos y vivir de acuerdo con eso.

4:03 PM  
Blogger AnD said...

Sí, y es tan estresante.

9:19 PM  

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